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En la vida cotidiana experimentamos prácticas y discursos que no suelen ser cuestionados. Una de las tareas de la investigación social es justamente interrogar a la realidad y mirar más allá de lo evidente. En esta búsqueda se inscriben los trabajos que presentaron Edgar Zavala Pelayo y Vicente Esparza Jiménez, el viernes 4 de junio de 2010, en el Seminario Permanente de Estudios Socioculturales.
En primer término, expuso su trabajo Edgar Zavala Pelayo, quien es Licenciado en Relaciones Industriales por la Universidad de Guanajuato y actualmente estudia el Doctorado en Sociología en la Universidad de Edimburgo. Bajo el título “Catolicismo y teorías sociológicas: una exploración de la dominación epistemológica a través de los casos de sociólogos mexicanos”, compartió algunos avances de su investigación doctoral.
De entrada explicó que su punto de partida es la nueva sociología del conocimiento, en la cual el factor social no se considera como un contaminante, sino como generador del conocimiento científico. De manera concreta, se pregunta por qué en México no se producen teorías sociológicas y aborda la producción teórica, en relación con el factor religioso, desde la perspectiva ideológica. Posteriormente mostró algunos resultados preliminares de su estudio, luego de haber hecho el pilotaje y la primera parte de su trabajo de campo, que le han permitido comprender que el discurso católico no puede aislarse como variable, sino que está combinado con otros y que quizás el discurso católico, tan fuerte en México, pueda relacionarse de manera profunda con nuestras estructuras de pensamiento.
En seguida, Vicente Esparza Jiménez, quien es Licenciado en Historia por la Universidad Autónoma de Aguascalientes y Maestro en Historia por El Colegio de San Luis, habló de un estudio que hizo recientemente: “La conmemoración de la Expropiación Petrolera en Aguascalientes, 1938-1948”.
El punto de partida fue hablar de la conmemoración, como ritual público de reconstrucción de la memoria y de los usos políticos de estas prácticas. Después presentó la reconstrucción que hizo, a partir de la evidencia empírica encontrada, sobre los trabajadores aguascalentenses de aquel tiempo, que apropiaron la conmemoración para realizar una manifestación pública, orientada a exigir mejores prestaciones laborales; y sobre las transformaciones en la conmemoración, cuando el Estado la apropió para legitimarse y restarle poder a la figura de Lázaro Cárdenas. Finalmente, reflexionó sobre el caso que vivimos actualmente, en la conmemoración del Bicentenario más que del Centenario; éste último, dijo, suele ser identificado con el Partido Revolucionario Institucional.
La discusión, además de abordar ciertas particularidades de ambos trabajos, se orientó hacia algunos asuntos clave de la investigación social. En primer lugar, las razones de los investigadores para elegir determinado objeto. En segundo lugar, sobre las elecciones metodológicas y las diferencias entre las técnicas que emplea la sociología y aquéllas que son propias de la historia. Finalmente, se habló de la necesidad de todo investigador, de tomar distancia frente a su trabajo y cuestionar sus propios marcos.
Con esto finalizó la cuarta sesión del Seminario Permanente de Estudios Socioculturales, del Colegio de Estudios Sociales de Aguascalientes AC.
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La segunda sesión del Seminario Permanente de Desarrollo Regional y Estudios Urbanos, contó con la participación de Francisco Javier Delgado Aguilar y Marlene Barba Rodríguez, quienes pusieron en la mesa de discusión, algunos resultados de sus respectivas tesis.
En primer término, el historiador Francisco Javier Delgado Aguilar presentó la ponencia “El papel de la demanda en el desarrollo de la industria de energía eléctrica en Aguascalientes durante la primera mitad del siglo XX”, la cual reporta una parte de los resultados de su tesis doctoral (Historia, El Colegio de México), sobre la evolución de los servicios públicos. Él expuso un panorama general de las compañías que proveían el servicio de energía eléctrica en Aguascalientes y planteó algunos elementos clave de la demanda de energía en la ciudad, tanto en contextos industriales, como en los domésticos.
En el grueso de los estudios sobre la industria de la energía eléctrica en México en el siglo XX, el foco de interés se ubica en la relación entre las compañías y el gobierno; a diferencia de ellos, el trabajo presentado por Delgado Aguilar centra su atención en la demanda de energía. Precisamente esto fue señalado como una fortaleza, por el doctor Néstor Duch Gary, quien comentó el trabajo e hizo interesantes puntualizaciones.
“Los edificios son testigos del acontecer de una ciudad y de quienes la habitan”, con esta idea, la arquitecta Marlene Barba Rodríguez, comenzó la exposición de su trabajo “La colonia Gremial. Regenerar conservando”, una síntesis de su tesis de maestría (Diseño, Universidad Autónoma de Aguascalientes). De entrada, habló de los antecedentes históricos de la colonia, donde Douglas jugó un papel fundamental, como promotor del cambio urbano en la ciudad. Posteriormente, mostró los principales resultados de una encuesta orientada a conocer el imaginario colectivo de los habitantes de la colonia; se detectó una necesidad de espacios para convivir, problemas de alumbrado público y más. A partir de ello, Barba Rodríguez planteó una propuesta de conservación y reutilización de espacios.
Los comentarios estuvieron a cargo del historiador Gerardo Martínez Delgado, quien elogió el olfato de historiadora que, sin serlo, tiene la expositora. Hizo además algunas sugerencias muy puntuales, para tomarse en cuenta en el trabajo.
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El sábado 17 de abril de 2010 se realizó la tercera sesión del Seminario Permanente de Estudios Socioculturales, con la presentación de dos avances de investigación, por parte de Salomón de la Torre Ibarra y Cynthia Iniesta Salazar.
En primer término, Salomón de la Torre Ibarra, quien es Licenciado en Historia por la Universidad Autónoma de Aguascalientes, presentó su ponencia titulada “Notas sobre los lectores de prensa en Zacatecas y Aguascalientes, 1828-1835”, un avance de la investigación que realiza junto a José Saúl Castorena Hernández y Marco Antonio Flores Zavala. Señaló que la primera imprenta en Zacatecas, se instaló en 1823 y se presentó como un avance tecnológico necesario, que fomentaría la educación; pero precisamente las autoridades monopolizaron los medios impresos. Su pregunta central es si, a partir de eso, aparecieron nuevos lectores y nuevas formas de lectura. Entre los avances presentados, el historiador habló de distintos tipos de lectores y sus motivaciones para leer en aquel tiempo.
Posteriormente, Cynthia Iniesta Salazar, quien también es Licenciada en Historia por la Universidad Autónoma de Aguascalientes, expuso un avance de su proyecto investigación “Educación privada en Aguascalientes. El caso del Instituto La Paz a principios del siglo XX”, un estudio histórico sobre el Instituto La Paz, que es una de las escuelas más antiguas y que ha trascendido por muchos años en la sociedad aguascalentense. En su oportunidad, habló sobre el contexto histórico de la fundación y desarrollo el Instituto, caracterizado por el conflicto entre la Iglesia y el Estado, por la orientación y dirección de la educación mexicana, después de la lucha por la independencia.
Las dos exposiciones fueron discutidas ampliamente discutidas entre los participantes del Seminario Permanente.
Texto y fotos: Dorismilda Flores Márquez
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El fin de un año es buen momento para mirar lo que se ha sido y pensar lo que se quiere ser. En ese sentido, 2009 representó la continuación del trabajo del Colegio de Estudios Sociales de Aguascalientes.
Investigación, Docencia y Difusión han sido las áreas sustantivas que, desde el principio, orientan nuestro trabajo. Precisamente, una de las razones de ser del Colegio es generar espacios para la investigación social y propiciar la discusión abierta de sus avances y resultados; esto se ha materializado en los seminarios permanentes de investigación que, en 2009, se han puesto en marcha.
El Seminario Permanente de Procesos Políticos estuvo muy activo en el año, celebró cinco sesiones en las que participaron Vanessa Góngora Cervantes, Caroline Beer, Aquiles Omar Ávila Quijas, Juan Antonio Rodríguez González, Andrés Reyes Rodríguez, Alex Ricardo Caldera Ortega y Jesús Aguilar López. En sus aportaciones al estudio de lo político se dio una convergencia de miradas desde la historia, los estudios de género y la propia ciencia política.
Por su parte, el Seminario Permanente de Estudios Socioculturales, cuyo foco de interés se ha colocado sobre las prácticas sociales y los significados que encarnan, tuvo hace un par de meses su primera sesión, con la presencia de Corina Ruiz Flores Frausto y Dorismilda Flores Márquez; si bien los objetos de estudio presentados corresponden a la educación y a la comunicación, su complejidad requiere abordajes que integren la sociología, los estudios culturales y más.
Resulta importante también recordar que, desde mayo de 2009, el Colegio está inscrito en el Reniecyt (Registro Nacional de Instituciones y Empresas Científicas y Tecnológicas) del Conacyt (Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología).
En Docencia tuvimos dos muy buenas experiencias este año. En mayo, el Seminario Historia, Desafíos y Oportunidades de la Planeación Urbana en Aguascalientes representó una oportunidad para reunir académicos, profesionistas y funcionarios públicos, en torno a la planeación de las ciudades. Para ello, se contó con la participación del doctor Mario Bassols Ricardez, cuyas aportaciones al estudio de las ciudades y el desarrollo urbano consideramos fundamentales; asimismo, colaboraron los funcionarios municipales que coordinan la planeación urbana en los municipios de la Zona Metropolitana de Aguascalientes, Netzahualcóyotl López Flores, José Enrique González Pacheco Arce, Juan José Orozco y Juan Pedro Muñoz Ortega.
Tiempo después, de agosto a octubre, se realizó el Diplomado en Historia de la Región de Aguascalientes, en el cual se repasó la historia política, económica, urbana y sociocultural de la ciudad. Las sesiones estuvieron a cargo de historiadores de la región, tanto consolidados como emergentes: Jesús Gómez Serrano, Yolanda Padilla Rangel, Andrés Reyes Rodríguez, Enrique Rodríguez Varela, Salvador Camacho Sandoval, Francisco Javier Delgado Aguilar, Vicente Esparza Jiménez, Cynthia Iniesta Salazar, Gerardo Martínez Delgado y Evelia Reyes Díaz.
En agosto el Colegio cumplió su primer año y lo celebramos con la presencia del doctor Raúl Trejo Delarbre — investigador de la UNAM y actual presidente de la AMEDI (Asociación Mexicana del Derecho a la Información) —, quien impartió la conferencia “Retos de México en las relaciones entre sociedad, política y comunicación”.
De igual manera, participamos como co-organizadores de otras conferencias en el año. En enero, apoyamos las labores del Ayuntamiento de Jesús María, en el ciclo de conferencias sobre la reforma del estado que impartió el doctor Arnaldo Córdova —investigador emérito de la UNAM—, en el Congreso del Estado y la Universidad Autónoma de Aguascalientes.
Recientemente, colaboramos con el Ayuntamiento de Aguascalientes en la organización de la conferencia “Historia, memoria y celebración, a propósito del bicentenario de la Independencia de Colombia”, dictada por el doctor Germán Mejía Pavony —investigador de la Pontificia Universidad Javeriana y coordinador de la Comisión para la Conmemoración del Bicentenario de la Independencia de la República de Colombia—, el 2 de diciembre, en el Centro Cultural Los Arquitos.
Asimismo, en agosto participamos en el Foro La Cultura a Debate, organizado por la Regiduría de Educación y Cultura, del Ayuntamiento de Aguascalientes.
Este año, además, se publicaron los libros de dos de nuestros compañeros. El 18 de noviembre se presentó Comportamiento electoral. Aguascalientes 2007, de Jesús Aguilar López; bajo la edición del Instituto Estatal Electoral. El 3 de diciembre tocó el turno a Cambio y proyecto urbano. Aguascalientes 1880-1914, de Gerardo Martínez Delgado; la edición fue un trabajo conjunto de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, la Pontificia Universidad Javeriana, el Fomento Cultural Banamex y el Municipio de Aguascalientes.
En suma, 2009 fue un gran año para el Colegio de Estudios Sociales de Aguascalientes, puesto que se han construido bases sólidas para una institución que, esperamos, dure muchos años. Vemos con satisfacción el trabajo realizado y tenemos muy claros los retos que nos esperan en 2010. ¡Feliz año para todos!
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Cambio y proyecto urbano. Aguascalientes 1880-1914, es el título del libro que se presentó el jueves 3 de diciembre en la Unidad de Estudios Avanzados de la Universidad Autónoma de Aguascalientes. El autor, Gerardo Martínez Delgado, es miembro del Colegio de Estudios Sociales de Aguascalientes AC. En la presentación participaron como comentaristas Jesús Gómez Serrano, Germán Mejía Pavony, así como Otto Granados Roldán.
En su oportunidad, Jesús Gómez Serrano —quien es doctor en historia, miembro del Sistema Nacional de Investigadores, autor de 18 libros como autor único y profesor de la Universidad Autónoma de Aguascalientes—, hizo una revisión puntual y un balance de las aportaciones del texto: “es un libro que enriquece sensiblemente la historiografía urbana y regional, que nos ayuda a entender los grandes cambios que se operaron en la ciudad durante esas décadas, las razones de quienes los idearon, sus costos y beneficios, los grandes intereses que entraron en juego y la forma en que alteraron el paisaje urbano”.
Gómez Serrano consideró que Gerardo Martínez pertenece a una generación de historiadores “provista de nuevas armas críticas”, que han aprovechado la labor de una generación distinta, a la que dijo pertenecer él mismo, “que empezó a publicar en los primeros años 80, le tocó organizar archivos, consultar por primera vez acervos que durante cientos de años habían dormido el sueño de los justos”. El suyo, finalizó, “es un libro que tiene personalidad, que propone una novedosa y sugestiva visión del desarrollo de la ciudad de Aguascalientes” y que está hecho “con paciencia y esmero de artesano”, que reivindica “lo mejor de nuestro antiguo oficio”.
Por su parte, Germán Mejía —doctor en historia de América Latina, ex director del Archivo de Bogotá, profesor en la Universidad Javeriana de Bogotá y en la Universidad Nacional de Colombia, actual presidente de la Comisión para la Conmemoración del Bicentenario de la Independencia en la República de Colombia— se refirió al significado de la publicación de un libro y a los alcances que el de Gerardo Martínez tiene en el conjunto de trabajos de historia urbana en América Latina. Dijo que una presentación es siempre un rito de paso, y que desde ese momento los resultados de una investigación dejan de pertenecerle al autor y se someten al juicio de los lectores.
A pesar de la importancia del fenómeno urbano, de la extensa historia de las ciudades, fue hasta hace muy poco que los historiadores volvieron sus ojos a la investigación urbana, subrayó Mejía: “deberían ser muchos, pero la verdad son pocos hasta ahora los libros serios que tenemos sobre la forma en que se han ido construyendo nuestras ciudades”. El de Gerardo, afirmó, es uno que contribuye significativamente a entender mejor un proceso que cruza todas las ciudades de América Latina para la misma época.
Otto Granados Roldán —maestro en Ciencia Política, autor de una decena de libros, ex gobernador del estado de Aguascalientes y Director del Instituto de Administración Pública del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey—, el tercer presentador, dijo que más que un libro de historia urbana, el que se comentaba es “un retrato de época”, un producto académico bien trabajado, que permite entender lo que ha pasado y lo que pasa ahora en Aguascalientes, ya que se erige como una fotografía de cómo se encontraba constituida la sociedad en aquel momento.
Granados Roldán subrayó que, en aspectos formales, el libro destaca por la cuidada edición, las 131 fotografías escogidas que no sólo ilustran sino informan y soportan los argumentos, además de los 47 planos y varias decenas de tablas en las que se analiza la élite que construyó e intervino en la ciudad, los proyectos que se echaron a andar, la forma en que se instalaron nuevas formas de servicios públicos para cubrir viejas necesidades, los tiempos y razones en que la urbe se extendió y el proceso de construcción de viviendas particulares, fábricas y otros edificios.
El autor, Gerardo Martínez Delgado —quien es maestro en historia por la Universidad Javeriana de Bogotá y actualmente coordina la línea de investigación Desarrollo Regional y Estudios Urbanos en el CESAAC—, hizo una breve historia de la construcción del libro: se inició hace varios años, primero fue el interés por la ciudad al recorrerla y vivirla, luego el problema fue adquiriendo sentido con las lecturas y la formación como historiador, hasta tomar forma como tesis de maestría en historia.
Explicó que el libro partió de preguntas aparentemente sencillas: ¿cómo, cuándo y por qué cambian las ciudades y por qué cambió una ciudad como Aguascalientes durante los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX? “Encontré y sostengo, que hubo un cambio y un proyecto urbano, dirigido, que en buena medida cruza casi todas las ciudades de América Latina. El trabajo parte de una idea diferente de la que tienen casi todas las investigaciones sobre ciudades: cuando se piensa en cambio se asocia necesariamente a crecimiento, pero el cambio implica otras cosas, y los proyectos logran ejecutarse con diferentes alcances, con expresiones variables”.
“Me gusta pensar que este libro nos puede ayudar a entender un poco nuestra ciudad de hoy —abundó el autor—, nuestras ciudades, que no es solo un libro de historia, sino que detrás de sus páginas podemos encontrar a las elites, autoridades, tomadores de decisiones, profesionistas, a quienes la vivimos y padecemos, que en un libro de historia como este podamos comprender mejor la ciudad, como un artefacto histórico que se va construyendo con influencias diversas, por circunstancias, proyectos, caprichos, anhelos, intereses económicos, políticos, que le van dando forma o la deforman, que le ayudan o la agreden”.
Finalmente, Martínez Delgado dijo que los libros se toman su tiempo y en ellos intervienen muchas personas. Agradeció en lo particular a las instituciones coeditoras: la Universidad Autónoma de Aguascalientes, la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, el Municipio de Aguascalientes y Fomento Cultural Banamex.
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Las conmemoraciones organizan el calendario y es éste lo que mantiene la memoria activa, expresó el doctor Germán Mejía Pavony, en la conferencia “Historia, memoria y celebración, a propósito del bicentenario de la Independencia de Colombia”, dictada el pasado miércoles 2 de diciembre, en el Centro Cultural Los Arquitos.
Mejía Pavony es Doctor en Historia de América Latina por la Universidad de Miami, profesor-investigador en la Pontificia Universidad Javeriana y en la Universidad Nacional de Colombia; actualmente es coordinador de la Comisión para la Conmemoración del Bicentenario de la Independencia de la República de Colombia.
En su conferencia, hizo un breve pero sustancioso recorrido por la historia de Colombia, a propósito del bicentenario. Explicó que en su país hay cierta tensión entre la memoria y la historia oficial, ya que esta última se construyó bajo la clave del centralismo. Hay en Colombia un régimen centralista que no cuadra con la diversidad de las provincias, puesto que la geografía colombiana se constituye de valles aislados entre sí y de una gran heterogeneidad cultural. “La nación colombiana”, dijo, “es una reunión de nacionalidades”.
El historiador colombiano señaló que ellos no tienen un 16 de septiembre, sino varias fechas importantes: de entrada, el 20 de julio de 1810, que marca el inicio de la lucha libertadora; pero también el 7 de agosto de 1819, cuando se registró el triunfo en la Batalla de Boyacá. 200 años después, las acciones deben encaminarse a restablecer la memoria, a recoger lo que resulta significativo para los colombianos. Para ello, comentó que están trabajando en conjunto dos ministerios, el de Educación y el de Cultura, en una apuesta por recuperar la memoria y visibilizar la diversidad, por reconocerse diferentes pero unidos por un proyecto común. De ahí la importancia de las conmemoraciones, desde su perspectiva, éstas mantienen la memoria activa.
Para finalizar, Mejía Pavony dialogó ampliamente con quienes asistieron a esta conferencia, organizada conjuntamente por la Regiduría de Educación y Cultura, del H. Ayuntamiento de Aguascalientes, y el Colegio de Estudios Sociales de Aguascalientes, con el objetivo de propiciar la reflexión sobre las celebraciones del bicentenario, algo que parece obvio que se debe conmemorar, pero de lo que en México se han desdibujado el cómo y el por qué.

































